Tegucigalpa, 8 de mayo.- El Gobierno de la República, a través del programa Vida Mejor, le devolvió hoy la alegría, la fe y la esperanza a la familia de doña Lizzeth Barahona, una hondureña no vidente vecina de la aldea Monte Redondo, del Distrito Central, que ya cuenta con una vivienda completamente nueva.

Doña Lizzeth es madre de dos niñas, una de nueve y otra de cinco años de edad, y hace un par de meses se llenó de valor y en un evento público le solicitó al presidente Juan Orlando Hernández que le ayudara con una vivienda, pues, además de ser madre soltera, sufre de discapacidad visual producto de la diabetes.

"Cuando nací mi madre me abandonó en una caja de basura y no me da pena decirlo; nunca tuve una familia como los demás. Desde mis siete años mis ojos lloran por tanto sufrimiento, uno pierde la fe cuando todo se derrumba a nuestro alrededor", relató entre lágrimas y sollozos doña Lizzeth.

"Nunca tuve la esperanza de tener una casa, pues nunca he tenido nada para mí; cuando el Presidente me dijo que iba a ayudar con la vivienda, supe que era una persona honorable y sentí la caridad que él tiene y que hace las cosas de corazón. Estas son las respuestas de Dios para mi familia", añadió la beneficiaria.

"No puedo ver, pero puedo sentir que este hombre nació para ayudar a los pobres; es justo, honorable y bueno y además con una gran cualidad, que cumple su palabra con la gente pobre; él me prometió que me iba ayudar y cumplió", apuntó.

Por su parte, la Primera Dama, Ana García de Hernández, en representación del mandatario hondureño llegó a Monte Redondo a entregar oficialmente la vivienda que el presidente Hernández le prometió a Lizzeth María Barahona Fonseca dos meses atrás.

"Cuando vemos rostros contentos como el de Lizzeth, todos nos sentimos contentos; hoy es un día para darle gracias a Dios porque hoy como Gobierno, y ustedes como ciudadanos de esta nación, estamos dando una mano solidaria a una hondureña que lo necesita junto a sus dos hijas", expresó García de Hernández.

"Doña Lizzeth nos contó que perdió la vista por culpa de la enfermedad de la diabetes; para Juan Orlando y para mí fue un momento conmovedor y dijimos: 'vamos a ayudarle'. En menos de dos meses estamos aquí, y en nombre del pueblo hondureño le hacemos entrega del techo bajo el cual va a vivir con dignidad y seguridad, de donde nadie la va sacar porque es patrimonio de sus hijas", indicó.

"Vida Mejor es un sueño que poco a poco se ha ido haciendo realidad, que ha ayudado a personas que sentían que ya no se podía y les hemos dado esperanza; ese es el mejor regalo que podemos dejarle a los hondureño dentro de tres años y meses que nos toque entregar la banda presidencial a otro presidente o presidenta, y es haber hecho una diferencia en la vida de las personas más humildes de este país", puntualizó la Primera Dama hondureña.